5 tendencias al alza para trabajar en el S.XXI

Los cambios que hemos vivido en 2016 tienen un profundo impacto en el mundo laboral. Las organizaciones que no están siendo capaces de leer los nuevos tiempos van a dejar de existir en poco tiempo, y lo mismo se espera respecto de los puestos de trabajo. Sin embargo, ni las instituciones educativas, ni nosotros los profesionales, estamos haciendo mucho al respecto.

En mi experiencia como consultor y profesional de la formación en organizaciones, intentaré definir cinco aspectos claves que cualquier persona debería tomarse en serio para aportar más valor en su trabajo. Los tiempos han cambiado y ya no sirve ser obediente o cumplidor. En un mundo de cambios, debes aprender a trabajar de forma autónoma e impulsar nuevas oportunidades en tu entorno de trabajo.

En la serie Cosmos, el astrofísico Neil deGrasse Tyson señala la distinción entre clima y tiempo atmosférico mientras da un paseo con su perro. Explica que tiempo atmosférico es completamente impredecible (por eso se equivocan tanto los del tiempo), pen la serie Cosmosero la suma de todos los cambios de tiempo atmosférico nos dan el clima de una región, que sí es predecible. Tal como los paseos del perro, que a la larga muestran una trayectoria.

via GIPHY

 

 

De la misma forma, en los cinco años que llevo ayudando a organizaciones a definir necesidades formativas para sus colaboradores, he presenciado cinco tendencias generales que urge desarrollar en las personas.

Son aplicables a todo tipo de cargos y podrían aportar algo de certidumbre a un mundo que en apariencia se ha vuelto caótico.

Visión global

La visión global se refiere a la capacidad de comprender cómo el trabajo personal impacta en el todo de la organización, una visión estratégica que es vital para tomar buenas decisiones en el día a día.

Normalmente se asocia a cargos directivos y de liderazgo, pero actualmente se ha hecho necesaria para todo tipo de cargos. La necesidad de innovar y dar un servicio de calidad para competir en un entorno global, hace necesario que todos los colaboradores tengan una clara visión de su organización y de cómo el trabajo diario impacta en sus objetivos.

¿Por qué es tan importante? Básicamente porque las estrategias dependen del trabajo diario de las personas, y si estas no saben implementarlas, las estrategias no funcionan.

Un caso que me tocó ver en Chile viene del mundo de la gran minería, donde la infracción de medidas medioambientales puede traer graves consecuencias para estas compañías (y todos nosotros). Gran parte de la solución a estos problemas está en que los operadores de maquinaria sean capaces de proponer mejoras en terreno y detener sus trabajos si  detectan situaciones de riesgo, incluso si esto les deja mal con sus supervisores. Estas personas deben tener un alto sentido de visión global, ya que el sentido común del operador es que mientras más mineral extraiga, mejor.

En este ejemplo podemos deducir que no sólo para el operador, sino que también los mandos medios deben tener visión global. Es muy común que estas personas fuercen a su gente a pasar por alto indicadores vitales para la organización, que para ellos no tienen tanta importancia. A largo plazo esto les jugará en contra, pero sin visión global es imposible entender el impacto que tiene el hoy en el mañana.

Análisis basado en la evidencia

La necesidad de innovar de forma efectiva se ha vuelto clave para todo tipo de empresas. Y con esta necesidad se ha vuelto imprescindible la capacidad de recolectar y analizar datos.

La innovación no solo necesita de la capacidad creativa de las personas, también debe encontrar datos del entorno para aterrizar las intuiciones a la realidad.

El data driven desicion management se ha puesto muy de moda porque permite guiar el proceso de ideación en los procesos de innovación, sin lo cual los equipos suelen caer en eternas discusiones sobre verdaderas especulaciones e intuiciones que no llevan a resultados reales.

Pero no solo los amantes de excel entran en esta categoría, basta con ser observador y tener la actitud para probar soluciones, como para tener evidencias respecto a lo que puede o no funcionar en el trabajo.

Otro ejemplo podría ser el dependiente de una tienda, mientras unos sólo se dedican a atender al público de forma amable, otros están atentos a la venta de productos y pueden proponer mejoras en cuanto a los que se venden menos, como ponerlos en un lugar más vistoso o cambiar su precio. Estos tiene una capacidad analítica de datos que se encuentran en su entorno, tan válidos como los números.

Este artículo sobre cómo las personas poco amigas de las matemáticas pueden utilizar los datos va en la misma línea. Todo está en escoger buenos indicadores, saber hacer las preguntas correctas y correlacionar hechos.

Creatividad

En el siglo XXI la creatividad se ha transformado en elemento de supervivencia diaria. Nunca antes en la historia hemos vivido en un mundo tan interconectado e inmediato, donde cualquier cambio al otro lado del mundo podría cambiar nuestras vidas.

En este escenario, la creatividad ha dejado de ser una característica excéntrica, asociada a las artes o la filosofía, y ha pasado a entenderse como una herramienta vital para encontrar soluciones a los problemas de las personas.

Cuando trabaja como consultor en Fundación Chile (cuya misión es promover la innovación en la economía nacional), asistí a la visita de un experto en innovación de Sillicon Valley, que estuvo una hora profundizando sobre este tema. Su intención era borrar de nuestra mente la idea de que la innovación es solo algo novedoso, para transmitirnos que lo que está a la base de una buena idea es haber detectado una necesidad. Sin una necesidad, la idea se queda en el aire, no hay ninguna motivación para aplicarla.

Y esto es precisamente lo que buscan las organizaciones en sus personas. Tal vez dar ideas novedosas pueda traerte cierta popularidad en el trabajo, pero si estas ideas no aportan a la solución de problemas, las personas se cansarán de tus comentarios que no llevan a nada y esa popularidad dejará de jugar a tu favor.

Antes de crear nada, piensa en los problemas, en la necesidad de las personas que tienes alrededor. Un problema bien planteado, es la mitad del camino hacia la innovación.

Comunicación e influencia

Si la creatividad es tan vital como se dice, la capacidad de comunicar una idea e influir en las personas es igual de importante. A fin de cuentas, crear no es sólo tener ideas, es saber cómo llevarlas a la realidad, y para esto necesitas a otras personas.

El problema es que creemos que las ideas se deben sostener por sí mismas, que solo hace falta enunciarlas para que la gente decida si son buenas o no, pero lo cierto es que el juicio de las personas es muy influenciable por factores que nada tienen que ver con la lógica de un buen argumento. De hecho más del 80 % del mensaje no se determina por el lenguaje verbal.

El tono de voz, el ritmo al hablar, la postura que adoptas, son todas cosas que predisponen a tu interlocutor para interpretar tu mensaje, y si no logras transmitirlo bien, podría quedar en el olvido, sin importar lo buena que es tu idea.

Existen elementos personales y también estratégicos que te ayudan a dar a conocer tus ideas y hacer que impacten en los demás, hay todo un  mundo detrás de esto, y su importancia es fundamental.

Efectividad

Siempre he pensado que para ser eficaz se requiere de un cierto don, probablemente porque a mí me resulta muy difícil. Hay personas que saben hacer que las cosas ocurran mientras que otras siempre llegan tarde a sus objetivos y con muchas lagunas entremedio.

La buena noticia es que no se trata de algo mágico. Jeff Hadden, una persona a la que recomiendo seguir porque tiene un pensamiento muy agudo sobre estos temas, menciona en su post 5 Incredibly Effective Ways to Work Smarter, Not Harder dos cosas que para mí han sido tremendamente efectivas (y yo agrego una tercera):

Reorganiza a diario las tareas pendientes y resalta las tres principales: Estas tres deben ser las primeras cosas que debes hacer en el día y luego te dedicas a sacar el resto. Para mí es muy efectivo, ya que de lo contrario las tareas pequeñas consumen gran parte de mi tiempo y finalmente no puedo terminar lo más importante, o debo quedarme horas extra.

Detecta tus ladrones del tiempo: Ya sea la forma en que gestionas el email, el tiempo que pierdes escogiendo la ropa que te vas a poner, o ejecutar reuniones ineficaces. Identifica aquellas cosas de tu rutina diaria que te están tomando mucho tiempo y busca el modo de optimizarlas, hay muchos artículos que pueden ayudarte.

Aprende a decir no:  Aprender a decir que no es vital en estos tiempos de tanta información y oportunidades aparentes. Es vital focalizarse sobre las cosas importantes de la vida y saber decir que no al resto, de lo contrario nunca tendrás tiempo para hacer las cosas que realmente quieres hacer. Puedes hacer una lista de 5 cosas que realmente valoras: Familia, amigos, proyecto que te apasiona, tu trabajo, ejercicio físico, trabajo comunitario… Y al resto de cosas dile no.

Recuerda que la efectividad es hacer lo que se tiene que hacer y no todo lo que hay por hacer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *